Control de peso


 






TÉ VERDE SOLUBLE

El Té verde es conocido desde la antigüedad por sus propiedades antioxidantes, muy adecuado para prevenir el envejecimiento celular. Presenta así mismo un efecto estimulante del sistema nervioso central, reduciendo la sensación de fatiga. También es ligeramente diurético  La menta por su parte le aporta un efecto digestivo, carminativo y muy refrescante.

Composición
Dextrosa, maltodextrina, fibra soluble de Achicoria, extractos secos de té verde y menta y aroma de menta.

Modo de empleo:
Tomar 2 sticks al día, mañana y tarde. Disolver el contenido en un vaso de agua (fría o caliente). Puede añadirse algún edulcorante al gusto deseado.

TÉ ROJO MILENARIO PU-ERH


El Té rojo pu-erh milenario, denominado así por su color rojizo y su aroma característico  ha sido utilizado desde antiguo en la Medicina Tradicional China, que ya conocía sus propiedades beneficiosas para la salud, y ha sido objeto de estudios que han demostrado sus virtudes en las dietas de control de peso, por lo que se conoce como "el té eliminador de grasas". Durante muchos siglos esta bebida fue un privilegio exclusivo de la nobleza, siendo también llamada "El Té de los Emperadores".

Composición: Té Rojo Pu-Erh (Camellia sinensis).

En preparado soluble: Disolver un sobre en un vaso de agua (fría o caliente). 




CREMA REDUCTORA Y REAFIRMANTE

Crema densa de fácil penetración compuesta por una selección de ingredientes naturales activos, con cualidades para movilizar las grasas, evitando la flacidez y la celulitis localizadas. Además posee propiedades hidratantes, suavizantes y nutritivas. Puede utilizarse en todo tipo de piel (grasa, seca y mixta)

Composición: Ingredientes Activos: Glicerina, Ácido Láctico, Principio Hidratante Urea, Alantoina, Cafeína, Extracto de Fucus, Hiedra, Té, Serina, Silicio Orgánico, Carnitina y Glutation.

Modo de empleo: Aplíquese diariamente sobre las zonas afectadas. Extiéndase efectuando un ligero masaje en forma circular. Es aconsejable el uso de esta crema al acostarse, pues el calor de la ropa favorece su total absorción.